El comunicado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del pasado 7 de agosto, ha causado confusión debido a la circulación de una información imprecisa en la que se cuestionaba la conveniencia de suministrar la atención bucodental en determinados contextos.

Esta declaración desafortunada ha originado una amplia reacción de numerosas instituciones públicas y asociaciones dentales internacionales, insistiendo en que los cuidados de salud bucodental son esenciales para mantener una buena salud general, y que la atención periódica es imprescindible para la detección temprana, prevención y control de las enfermedades orales.

Deben utilizarse todas las medidas posibles para intensificar la promoción de la salud bucodental y los mensajes de prevención, con la finalidad de reducir el acúmulo de patologías. Paralelamente, las instituciones sanitarias deben garantizar un acceso continuado y equitativo a los servicios esenciales de salud bucodental, así como a los equipos de protección individual (EPIs) adecuados, evitando así una sobrecarga aún mayor de los sistemas sanitarios en el futuro.

Por todo ello, el comunicado de la OMS se considera inapropiado, por su imprecisión y generalización, coincidiendo con la FDI y el CED en que “no existe una única solución para todas las situaciones y que, por lo tanto, deben primar las directrices emanadas en los diferentes contextos nacionales”.

“Las clínicas dentales son un espacio seguro como se ha comprobado en estos meses, con la asistencia de millones de pacientes en todo el mundo. Con las medidas y recomendaciones apropiadas, que han sido ampliamente difundidas y que están siendo adoptadas por los dentistas, los cuidados dentales pueden y deben ser suministrados durante este periodo en el que la preservación de la salud general y bucodental es imprescindible”