La realidad aumentada describe al conjunto de tecnologías que permite que un usuario vea parte del mundo real a través de un dispositivo tecnológico que añade información gráfica. Posibilita, por lo tanto, superponer elementos virtuales sobre la visión de la realidad, combinando los elementos físicos tangibles del mundo real con otros virtuales a través de un proceso informático.

La educación, el turismo, la industria, el entretenimiento, la publicidad… Son muchos los campos de aplicación de la realidad aumentada. En medicina, también ofrece muchas posibilidades. Se utiliza en cirugía (por ejemplo, neurocirugía o cirugía laparoscópica), en el diagnóstico por imágenes y el tratamiento, terapia psicológica de las fobias de enfermedades, en visualización de datos clínicos o en formación, entre otros.

La odontología, por supuesto, también se sirve de la realidad aumentada y la utiliza especialmente en implantología y en cirugía ortognática, así como en el campo de la formación. Pero, además, también tiene una indicación importante que ya han empezado a aplicar algunas clínicas odontológicas: ¡acabar con el miedo de los pacientes al dentista!

La realidad aumentada se está usando para calmar los nervios de los pacientes odontológicos y reducir sus niveles de ansiedad. El uso de las gafas de realidad aumentada permite que el paciente realice actividades que le entretengan durante el acto odontológico e incluso facilita la comunicación con el profesional sin necesidad de tener que interrumpir el tratamiento. Así mismo, también puede usarse puede ayudar a los pacientes a describir sus síntomas con una mayor precisión.

Aunque el camino por recorrer es largo y la realidad aumentada avanza lentamente en el mundo de la salud, seguro que en un futuro no muy lejano serán muchas más sus aplicaciones en el campo de las ciencias de la salud.