El ratatouille se convirtió en un ícono gracias a la divertida película infantil, pero en la vida real, proviene de la región de Provence, Francia. El ratatouille es un platillo campirano que se prepara con berenjena, calabaza y jitomate; es ligero, no lleva carne y es perfecto para completar tu menú semanal. Disfruta de esta versión rapidísima de elaborar.

Ingredientes:

• 2 berenjenas, lavadas y desinfectadas
• 2 tazas de agua, para desflemar
• 1/4 tazas de sal de grano, para desflemar
• 2 jitomates bola, lavados y desinfectados
• 3 calabazas, lavadas y desinfectadas
• 2 cucharadas de aceite de oliva
• 1 1/2 tazas de salsa de tomate, para pasta
• 2 cucharadas de albahaca, finamente picada
• Sal al gusto
• pimienta al gusto
• Albahaca suficiente, para decorar

Preparación:

• Con ayuda de un cuchillo, corta la berenjena en rodajas de grosor mediano. Coloca las rodajas en un recipiente amplio, vierte el agua y la sal de grano.

• Deja reposar por 20 minutos. Durante este tiempo notarás que la berenjena comenzará a soltar un jugo de color obscuro; esta acción se conoce cómo desflemar y ayuda a que la consistencia del vegetal se vuelva más suave y su sabor se vuelva menos fuerte. Escurre, enjuaga y reserva.

• Corta el jitomate y la calabaza en rodajas de grosor mediano y reserva.

• Precalienta el horno a 180 °C.

• En un molde circular vierte y distribuye el aceite de oliva, la salsa de tomate preparada y la albahaca. Acomoda una rodaja de berenjena, una de tomate y una de calabaza una tras otra alternadamente hasta llenar el molde; comienza de afuera hacia adentro, esto ayudará a darle la forma deseada. Sazona con sal y pimienta.

• Hornea por 35 minutos, a 190 °C. La idea principal es dejar que la verdura comience a rostizarse.

• Decora con albahaca y disfruta.