La Declaración de la Independencia, un documento escrito por Thomas Jefferson y adoptado por el Congreso el 4 de julio de 1776, dice al establecer algunos de los principios fundamentales de la nación:

“Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”

Más que cualquier otra cosa, la declaración es un agudo rechazo al rey Jorge, el monarca británico al que llama tirano y al que acusa de ignorar repetidamente los llamados de los colonos americanos a un mejor trato.

Trato digno que miles de manifestantes exigen a la Policía en Estados Unidos, y que este mes de la independencia les queremos recordar que obviamente la vida de los ciudadanos negros importa al igual que la vida de todos los demás. No más abuso de autoridad.