No pasó ni una década exacta para que Javier Hernández regresara al continente americano procedente del fútbol de Europa, del que no quería irse, del que se sentía imprescindible, del que vistió muchas camisetas en tres países diferentes y en el que nunca escatimó esfuerzo alguno.

Se antojaba que ‘Chicharito’ al fin ganara algo en el viejo continente, un campeonato con un equipo, el que o lo que fuera, porque un título de goleo era imposible, pues no jugaba, no encajaba en los planes de los técnicos, o al menos así parecía con Sevilla, club que prácticamente se dio lujo de tener 8 millones de dólares adornando la banca.

Hernández se aferraba a un fútbol que fue contrastante con él, o lo consentía en clubes grandes o lo exponía a la vergüenza de calentar bancas en instituciones medianas. Todas esos caprichos y lisonjas se desvanecían con los millones de dólares que un club como el LA Galaxy, necesitado de una nueva figura, le ofrecía a un ‘Chicharito’ que tuvo que empujarse el orgullo con el delicioso líquido de los billetes verdes.

Algunos analistas señalan que en el fútbol mexicano ningún equipo tiene la capacidad económica para pagar los millones que pedía Hernández. No hay más erróneo que eso. Lo que no hay es la capacidad para recuperar la inversión en el menor tiempo posible, por eso una de las cosas que tiene que agradecer ‘Chicharito’, además de tener a uno de los mejores promotores deportivos del mundo, es el hecho de ser mexicano.

Nadie como él para llegar al LA Galaxy y ningún equipo como el angelino para recibirlo. Se fue de ahí una auténtica leyenda del fútbol mundial, Ibrahimovic regresó al fútbol que le dio fama y gloria en sus tiempos de juventud y ahí se retirará, teniendo solo como buenos recuerdos el hinchar su cuenta bancaria por su paso por la MLS. No fue campeón, ni de goleo, ni del torneo, ni de nada en Estados Unidos. Había que buscar rápidamente su reemplazo.

Javier Hernández tiene una gran virtud que ni Zlatan tuvo: saciará las necesidades de la nostalgia de cientos de miles de mexicanos que ven en el fútbol un refugio para sus recuerdos, para asegurar una identidad en una tierra que no es suya, en sentirse bien porque otro mexicano ‘la haga’ en otro país.

‘Chicharito’ es el único que puede competir con Carlos Vela en popularidad entre la afición mexicana en Los Ángeles. Ni siquiera Zlatan pudo opacar al oriundo de Quintana Roo. Carlos Vela fue la figura de la MLS en 2019, aún por encima de Wayne Rooney o de Rubén Ruidíaz, quien lograra el campeonato con los Seattle Sounders.

La llegada de Hernández a la MLS no pudo llegar en el mejor momento, el ideal para relanzar su figura mediática y demostrar que su currículum no solo se basa en ser el máximo goleador histórico de la selección mexicana y uno de los mejores futbolistas mexicanos que han jugado en Europa. Y esperen a ver la derrama económica que generará en la venta de camisetas, la venta de entradas, la publicidad, y muchos más etcéteras monetarios.

Firmar con el LA Galaxy tiene más pros que contras, de hecho hasta ahora no hemos encontrado ninguna razón por la cual Javier Hernández dudara en firmar contrato con ellos. Le pagarán una buena suma millonaria al año, vivirá en una ciudad con un buen índice de vida (al menos para millonarios), tendrá una vida apacible y discreta en un suburbio angelino la lado de su novia y su pequeño hijo lejos de los tumultos, tendrá una afable afición, continuará en la mira de quienes lo siguen desde que dejó Chivas, en fin, así podemos enlistar muchas más razones.