Para prevenir la aparición de estas enfermedades bucodentales hay que abordar los factores de riesgo que la pueden provocar, unos hábitos que en parte son modificables por el individuo y son bien conocidos. Sin embargo, en ocasiones la higiene bucal viene determinada por circunstancias socioculturales como, por ejemplo, la pobreza o la falta de tradiciones que promuevan una buena salud de la cavidad oral.

• Limpieza bucal deficiente:
En la limpieza bucal se conocen todo tipo de verdades y mentiras, pero lo cierto es que un correcto cepillado diario de los dientes y el uso de enjuagues bucales como complemento pueden evitar la producción de caries. En este punto hay que prestar atención a la placa dental permanente, uno de los principales riesgos para desarrollar patologías en las encías. Por ello es fundamental tener una buena higiene bucal.

• Dieta rica en carbohidratos y azúcares:
El abuso de los hidratos de carbono y el azúcar favorecerá las bacterias cariogénicas, facilitando la liberación de ácidos que desmineralizan el esmalte y la dentina. Para evitarlo la solución es sencilla, disminuir la cantidad de alimentos azucarados que se ingieren al día, así como las bebidas carbonatadas. Una de las recomendaciones es no tomar estos condimentos antes de dormir.

• El alcohol y el tabaco:
Estas dos sustancias favorecen la aparición de patologías dentales, convirtiéndose este en uno de los principales factores de riesgo del cáncer bucal, además de otros problemas relacionados con la salud. Dejar de fumar o beber alcohol es una de las mejores medidas para ayudar a mantener una buena salud bucodental.

• Traumatismos dentales:
En la mayoría de los accidentes suelen darse traumatismos dentales, provocando en algunos casos incluso la pérdida de dientes, por ello es necesario usar protecciones adecuadas, como, por ejemplo, cuando se realiza algún deporte de riesgo. Dicho factor también se puede ver incrementado por el uso de piercings en la boca.

• Malos hábitos:
Algunas profesiones ayudan a que sus especialistas desarrollen malos hábitos de salud bucodental. Por ejemplo, en las ocupaciones relacionadas con la mecánica y la peluquería los empleados sujetan con su boca algunos materiales con los que trabajan. Esto provoca que, con el paso del tiempo, la superficie dentaria se desgaste o se alteren las articulaciones afectando la estética y la funcionalidad.

• Rechinar los dientes:
Cada día son más los ciudadanos que aprietan los dientes entre sí, algo que se puede ver con más frecuencia en niños y adolescentes. En ocasiones, también lo padecen personas que están sometidas a fuertes presiones emocionales, aunque esta acción no se cataloga en una actividad específica. Este tipo de problema puede traer algunos signos de mala salud dental como molestias al abrir o cerrar la boca, así como dificultad para hablar.

• Deshidratación:
Este factor de riesgo es muy común en personas que trabajan al aire libre. Dicha deshidratación ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente agua o líquido que le permita realizar sus funciones en unas condiciones óptimas. Esto aplicado a la salud bucodental se traduce en una sensación de boca seca o falta de saliva, lo cual se refleja con mal aliento, aparición de caries o alguna enfermedad periodontal.

En definitiva, los factores de riesgo que más afectan a la salud bucodental, generando enfermedades en la cavidad oral son el tabaco, la falta de higiene bucal y una mala alimentación.