Medvedev y Thiem no solo llegaron al final del torneo: los dos vencieron tanto a Djokovic como a Nadal en un terreno en el que hasta ahora salían siempre triunfadores. La Nueva Guardia está al acecho y esta vez parece que sí va por todo.

Daniil Medvedev conquistó en el O2 Arena de la capital británica el título del Masters de Londres, el certamen más prestigioso del mundo del tenis después de los Grand Slam. Fue el festejo más importante del ruso y uno que podría marcar un antes y un después en su carrera.

Aunque su consagración como “Maestro” podría también significar un cambio importante en el orden del circuito y marcar el principio del fin de la “Era del Big 3” y el gran dominio que desde hace más de 15 años ejercen Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. ¿Llegó el momento del cambio de guardia?

La final de Londres que le bajó el telón a una temporada atípica, que estuvo suspendida casi seis meses y sufrió mudanzas y cancelaciones de torneos debido a la pandemia de coronavirus, enfrentó a dos jugadores que desde hace años vienen pidiendo pista: Medvedev, de 24 años y cuarto del ranking mundial, y Dominic Thiem, de 27 y número tres del mundo. Los dos llegaron a la definición luego de bajar en semis a los máximos favoritos del torneo, Djokovic y Nadal, en partidazos en los que les “faltaron el respeto” a dos leyendas vivas de este deporte.

Medvedev celebró su primera victoria ante Nadal, número dos del mundo, a quien superó por 3-6, 7-6 (7-4) y 6-3 en dos horas y 35 minutos de juego. Thiem derrotó en una verdadera batalla de dos horas y 54 minutos a Djokovic, líder del ranking y cinco veces campeón del Masters, por 7-5, 6-7 (10-12) y 7-6 (7-5).

Esos triunfos fueron tal vez un aviso de que finalmente se dio el primer paso para el reinado de una nueva generación. No solo por el resultado final de esas dos semis, sino por el modo en el que los finalistas superaron tenística, física y mentalmente dentro de la cancha a dos rivales que les dieron pelea y no les regalaron nada.

El ruso -dueño de nueve títulos y campeón hace pocos días en el Masters de París- se aprovechó de un Nadal que sufrió el desgaste físico (un aspecto vital de su juego) y que otra vez se quedó sin chances de sumar el único trofeo grande que le falta. Y el austríaco -ganador de 17 coronas, incluida la del US Open de este año- le ganó a Djokovic una batalla de resistencia mental, de esas que el serbio no suele perder.

Medvedev, además, se dio el gusto de ganarle en el round robín que superó de manera invicta por un claro 6-3 y 6-3 a Nole, para dejar al serbio en un escenario complicado y obligarlo a buscar la clasificación a semis en la última fecha. Y Thiem, a su vez, derrotó a Nadal en el cruce de su zona por 7-6 (9-7) y 7-6 (7-4).