El presidente firmó un memorando ejecutivo para otorgar US$400 a la semana, pero es posible que los estados no estén listos para distribuir los fondos.

Las personas que perdieron sus empleos estarían por recibir más dinero del gobierno.

El beneficio semanal de US$600 por desempleo de la Ley CARES finalizó el 31 de julio y dado que no había un reemplazo ni extensión para prolongar la ayuda federal por desempleo para los afectados por la pandemia de COVID-19, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva el 8 de agosto para reactivar los pagos de ayuda, aunque ahora serán US$400, y no US$600.

“Estoy tomando medidas para proporcionar US$400 adicionales por semana en beneficios ampliados”, dijo Trump durante una conferencia de prensa en su club de golf en Bedminster, Nueva Jersey. “Se pedirá a los estados que cubran el 25 por ciento de los costos utilizando fondos existentes, como las decenas de miles de millones de dólares disponibles del fondo de alivio del coronavirus. Bajo este plan, los estados podrán ofrecer mayores beneficios si así lo eligen y el gobierno federal cubrirá el 75 por ciento de los costos”.

De acuerdo con la orden ejecutiva, la cantidad de US$400 se otorgará hasta el 27 de diciembre, pero no se sabe cuándo es que estos fondos adicionales empezarán a ser integrados en los cheques del seguro de desempleo.

En una rueda de prensa en la Casa Blanca realizada el 10 de agosto, los medios preguntaron cuándo es que los beneficiarios obtendrían el apoyo por desempleo de US$400, a lo que la Secretaria de Prensa Kayleigh McEnany contestó: “Esperamos verlo rápidamente y de inmediato”. Ella dice que la velocidad para hacer llegar los fondos a las personas elegibles dependerá de cada estado, ya que son ellos los que tendrán que aportar US$100.

El secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, dijo durante una segunda rueda de prensa en la Casa Blanca que la mayoría de los estados podrían comenzar a enviar los beneficios por desempleo de US$400 “dentro de una semana o dos”. Trump dijo que el financiamiento del 25 por ciento del estado dependería de cada estado.

Junto con la extensión del apoyo ampliado por desempleo, Trump también firmó otras tres órdenes ejecutivas para extender la moratoria sobre desalojos, diferir los pagos de deuda estudiantil y postergar el pago de impuestos sobre la nómina. Por el momento, se desconoce cuándo es que entrarán en vigor estas acciones ejecutivas o si serán impugnadas por los demócratas.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, emitieron una declaración conjunta el sábado 8 de agosto por la noche en respuesta a las acciones ejecutivas de Trump solicitándole a los republicanos regresar a la mesa de negociaciones.

“Los magros anuncios de hoy muestran que el presidente Trump aún no comprende la gravedad o la urgencia de la crisis de salud y la crisis económica que enfrentan las familias trabajadoras”, dijeron los dos legisladores. “Por ejemplo, el anuncio del presidente no solo no extiende la moratoria de desalojo, sino que no brinda asistencia para ayudar a pagar el alquiler, lo que solo dejará a familias desesperadas viendo cómo se acumulan sus deudas. En lugar de aprobar un proyecto de ley, el presidente Trump está recortando los beneficios de desempleo de las familias y empujando a los estados a una crisis presupuestaria, obligándolos a hacer recortes devastadores a los servicios de vida o muerte”.

Los pagos semanales de US$600, que forman parte del programa llamado Compensación Federal de Desempleo Pandémico (FPUC), fue una característica popular del paquete inicial de estímulo económico, ya que extendió la ayuda federal de desempleo para apoyar a los afectados por la pandemia. Y ahora que la Ley HEALS (que significa Salud, Asistencia Económica, Protección de Responsabilidad y Escuelas) fue propuesta oficialmente, las negociaciones entre demócratas y republicanos continúan para llegar a una propuesta final.