Después del tumulto que ha causado el COVID-19 tras la primera suspensión de clases en primavera, muchas escuelas ya diseñaron el próximo curso otoñal en torno a las laptops y tablets. Esto, por supuesto, supone que los padres de familia puedan conseguir el aparato que se requiere, eviten que se rompa, mantengan el Wi-Fi en funcionamiento y se aseguren de que sus hijos no pierdan el tiempo en línea.

Tal vez la escuela de tu hijo proporcione computadoras portátiles a los alumnos o quizá la compres. De cualquier manera, necesitas un plan de supervivencia.

La buena noticia: no tienes que gastar mucho más de 300 dólares para conseguir una computadora con buena batería y una webcam que funcione unos tres o cuatro años. “La mayoría de los planes de estudio de Estados Unidos están disponibles en internet, por lo que no hay que invertir en una laptop muy costosa”.

El aprendizaje en línea también tiene sus ventajas. En teoría, los profesores pueden obtener datos para personalizar el proceso educativo. Los estudiantes también aprenden habilidades tecnológicas a una edad temprana. “El lado positivo es que los niños que hacen esto ahora van a estar aún más preparados para nuestra economía digital”, explicó Vanessa Monterosa, especialista en programas y políticas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles.

Se trata de tener la mentalidad correcta sobre el tiempo que el estudiante pasa frente a la pantalla y también tener el equipo adecuado. El objetivo debería ser “ayudar a que el alumno aprenda a organizarse y desarrolle habilidades para manejar el tiempo que pasa frente a la pantalla, así como descubrir el amor por el aprendizaje en una plataforma única.

Ya sea que consigas un dispositivo o compres uno, asegúrate de preguntar: ¿Qué programas tiene? ¿Cómo se conecta tu hijo? ¿Dónde están las tareas y los links de la clase? ¿Cuáles son las reglas sobre lo que tu hijo puede y no puede hacer en el dispositivo? ¿Puedes activar o añadir más controles parentales? ¿A quién llamas cuando algo no funciona?

Pero en última instancia, el software por sí solo no va a asegurar un año escolar productivo. Los niños necesitan aprender las habilidades necesarias para ser buenos ciudadanos en la época digital.