La importancia de mantener sanas las encías, no sólo para prevenir la enfermedad periodontal, sino también para evitar todas las consecuencias que ésta puede tener sobre la salud general.

La enfermedad periodontal, conocida también como enfermedad de las encías, en su forma destructiva, la periodontitis, es la principal causa de pérdida de dientes en los adultos y es consecuencia de la interacción entre las bacterias de la placa dental y la respuesta del organismo a estos microorganismos.

Tanto el sistema cardiovascular como el sistema endocrino pueden verse afectados por las bacterias de las encías y por las moléculas inflamatorias resultantes de la enfermedad periodontal y del mismo modo la placenta de la mujer gestante, lo que explica que la enfermedad de las encías se relacione con determinadas enfermedades cardiovasculares.

Realizar revisiones periodontales una o dos veces al año, en función de si se trata de una persona de bajo riesgo o de riesgo moderado, permitirá la detección precoz de la enfermedad periodontal y la prevención de problemas con consecuencias drásticas para la salud.

Otra medida será controlar aquellos factores de riesgo que puedan contribuir a la gravedad de la enfermedad periodontal: una pobre higiene bucodental, el tabaco, el alcohol en exceso, una dieta pobre o inadecuada, algunos fármacos, el embarazo, determinadas enfermedades sistémicas.

Aplicando todas estas medidas aumentará considerablemente la probabilidad de mantener los dientes para toda la vida.