De Antigua Guatemala se han dicho muchas cosas y casi todas buenas. Desde que es la ciudad colonial mejor conservada de Centroamérica, hasta que se trata de un auténtico museo arquitectónico al aire libre. Frente a la mala fama de la actual capital, Antigua es un lugar seguro en el que el viajero puede caminar sin peligro por cualquier lugar y a cualquier hora protegido por la División de Seguridad Turística (DISETUR), un departamento de la Policía Nacional creado en 2005 para servir al turista.

Antigua fue capital del país durante dos siglos y una de las ciudades más importantes de la colonia española en el Nuevo Mundo, pero en 1773 sufrió un fuerte terremoto que destruyó buena parte de su infraestructura y obligó a trasladar la capitalidad unos 40 km. al este, a la actual Ciudad de Guatemala. Sus ruinas rehabilitadas empezaron a repoblarse lentamente conservando su apariencia original en la que predomina el estilo barroco, muros encalados y tejados de teja árabe roja. Hoy es la población mas turística del país.

Entre sus muchos títulos figuran el haber sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1979, Ciudad Monumento de América en 1965 y Monumento Nacional en 1944.

Lo más habitual es llegar a ella por carretera. Son solo 40 kilómetros desde Ciudad de Guatemala. El primer avistamiento se producirá desde el Cerro de la Cruz, una pequeña colina coronada por una cruz. Desde allí se ve el valle de Panchoy, el volcán del Agua y la ciudad con su perfecto trazado urbano en cuadrícula.

Una vez abajo, el punto de partida de cualquier recorrido es la Plaza Mayor, también conocida como Parque Central o Plaza Real, centro geométrico de todas las calles construidas paralelas y perpendiculares. No hay pérdida, de un lado las calles numeradas y divididas en Poniente y Occidente, del otro las avenidas también con números y divididas en Norte y Sur.

En el centro, entre una espesa arboleda, la Fuente de las Sirenas (s.XVIII), inspirada en la Fuente de Neptuno de Bolonia, Italia. A los lados la Catedral de San José, reconstruida en el s.XVII; el Ayuntamiento (XVIII); el Palacio de los Capitanes Generales, con soportales, sede la la Gobernación, la Policía y la Oficina de Turismo (INGUAT).

Muy cerca, concretamente en la 5ª Avenida Norte (entre las calles 1ª y 2ª de Poniente), se encuentra la construcción más conocida y fotografiada de la ciudad, el Arco de Santa Catalina. Para llegar a él no hacen falta planos ni GPS, simplemente pregunte a cualquiera por la Calle del Arco.

Antigua es el centro de la religiosidad católica guatemalteca. Con una población ligeramente superior a los 40.000 habitantes, en Semana Santa recibe la visita de medio millón de personas.

La ciudad cuenta con casi cincuenta edificios religiosos entre iglesias, monasterios, capillas, oratorios… públicos y privados.

Antigua 7Aquí sería imposible hacer una lista exhaustiva de todas las iglesias, centrémonos en dos de las más interesantes. Para muchos, la iglesia de la Merced es la más bonita, por encima incluso de la catedral.

En ella se venera la imagen de Nuestra Señora de la Merced, patrona de la ciudad, y la de Jesús Nazareno, protector de los antigüeños.

Desde hace 132 años se celebra una vez al año el Mes del Rosario y con tal motivo se cuelga un rosario gigante que cubre casi toda la fachada.

En el Templo de San Francisco se encuentran los restos del Hermano Pedro, una especie de Fray Escoba español del s.XVII, humilde y caritativo.

Artesanías mayas Atraídos por el turismo, un buen número de mayas viven en Antigua y sus alrededores, aunque la ciudad no se encuentre en una zona históricamente frecuentada por esa etnia. Así el turista tiene la oportunidad de relacionarse con esta gente amable de llamativas vestimentas y de paso ayudarles a subsistir. En las ruinas de la iglesia del Carmen, todos los fines de semana se instala un mercado de artesanías indígenas en el que se pueden comprar (regateando siempre) cerámicas, piezas de jade, tallas de madera, y sobre todo coloridas telas.