Saturday, December 16, 2017
Sábado, 18 Noviembre 2017 16:16

Menú típico de Acción de Gracias

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No hay Acción de Gracias sin pavo, o sin una versión vegetariana. Es el plato principal alrededor del que gira todo el menú, el que requiere una mayor preparación y los máximos cuidados, ya que a pesar de su sencillez puede ser fácil estropearlo.

Es un animal muy grande, perfecto para saciar los apetitos de las grandes familias y del que siempre, siempre sobra carne. De hecho, las sobras de pavo son otro manjar con el que sueñan muchos americanos, ideal para bocadillos y otros platos.

Normalmente se compra congelado y por eso también hay que acordarse de sacarlo a tiempo para empezar a asarlo con suficiente antelación. Puntos importantes: acertar con el tiempo de cocción, lograr una carne jugosa con el exterior bien dorado, y que no quede muy reseco o soso. Nosotros tenemos una receta de pavo asado muy sencilla al más puro estilo de EEUU, sin complicaciones.

Ingredientes

Para el asado:
• Un pavo de unos 6 kg
• 2 manzanas
• 4 ramas de apio
• 1 cebolla
• Aceite de oliva
• Sal y pimienta

Para el relleno:
• 400 gr Cornbread
• 1 cebolla
• 100 gr de bacon en tiras
• 20 ó 30 pasas de corinto
• 600 ml de caldo de pollo

Para acompañar:
• Puré de patata
• Boniatos o batatas
• Mazorcas de maíz
• Mermelada de arándanos

Preparación:

Para preparar el pavo y que quede bien jugoso es conveniente usar una bolsa de asar como las de pollo pero en tamaño grande. Puedes encontrarlas en tiendas de gastronomía o en las tiendas de comida americana. Untamos el pavo con aceite de oliva, lo salpimentamos y lo rellenamos con las manzanas.

Forramos la punta de las patas con papel aluminio para que no se quemen y lo metemos en la bolsa de asar. Picamos el apio y la cebolla en trozos groseros y lo metemos junto con el pavo. Cerramos la bolsa y la ponemos sobre una bandeja de horno.

Horneamos la bolsa a 175º durante 2 horas y media colocando la bandeja en la zona central, teniendo la precaución de que el pavo no toque las resistencias de la parte superior. Tras dos horas, ponemos una hoja de papel aluminio sobre la pechuga para que no se queme en exceso. Después de las 2 horas y media, apagamos el horno pero dejamos el pavo dentro hasta el momento de servir.

Mientras el pavo se va haciendo, podemos ir adelantando todos los complementos que hay que servir en la cena de Acción de Gracias. El relleno se puede meter dentro del pavo pero la mayoría lo cocinan y sirven aparte, pues es mucho más cómodo y así el pavo no se reseca.

Para hacerlo, rehogamos el bacon con la cebolla muy muy picada, y cuando esté transparente añadimos las migas de pan de máíz y el caldo, mezclando unos minutos hasta que quede una masa húmeda. El cornbread podéis sustituirlo por migas de pan de hogaza.

Los demás complementos y guarniciones, el puré de patata, los boniatos o batatas, las mazorcas de maíz cocidas, y la mermelada o jalea de arándanos no necesitan mayor explicación. También es tradición decorar la casa con motivos que muestren pavos, incluso en las servilletas.

Cuando todo esté listo, abrimos la bolsa de asar y recogemos los jugos con el apio y la cebolla, reduciéndolo para hacer la salsa de asado llamada gravy. El pavo no lo trinchamos como si fuera un pollo en tajadas, sino que vamos cortando lonchas empezando en la pechuga. Los muslos, alas y demás presas se deshuesan para que cada comensal pueda servirse solamente la carne.

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